La verdad es que no hay forma de saberlo.

Durante los últimos días, ha circulado en las redes sociales este video de un oso polar desnutrido y cansado, apenas se puede mover.

National Geographic, quien publicó el vídeo original, dijo que se trataba de los efectos del cambio climático, que derrite las capas de hielo vitales para el oso.

El video entristeció a más de 350 mil personas en Facebook  y enojó a otras 41 mil. Y es que es devastador.

Sin embargo, algunas personas también comenzaron a cuestionar el trabajo y las afirmaciones del fotógrafo que capturó las escenas, Paul Nicklen. Ya que no hay manera de relacionar directamente el derretimiento de los polos con el estado del oso.

Muchos biólogos comenzaron a especular que el oso podría estar enfermo antes de que se le grabara en ese estado. Además, en la isla de Baffin no hay hielo durante el verano, época en la que se supone que se tomaron las imágenes.

Después de las arduas críticas, Pau Nicklen tuvo que aceptarlo, aunque fuera sutilmente: “un biólogo de osos no podría anotar exactamente la causa que llevó a este oso a morir de hambre”.


While in the Arctic with the @Sea_Legacy expedition crew a few months ago, @CristinaMittermeier and I documented a starving polar bear roaming through an abandoned Inuit camp along the shores of Baffin Island. A noted bear biologist could not pinpoint exactly what had caused this bear to starve to death. We do know that he didn’t have any visible wounds and that he was not old. At one time, this bear would have been a big healthy male, like the beautiful bear pictured here. Many of you asked if we could have saved the starving bear or euthanized him to ease his pain. Thank you for all your engagement and for caring about these bears as much as I do. The truth—which is hard to hear—is that he was on his last legs. His muscles had atrophied beyond repair. Plus, it would have been highly illegal to feed him or approach him. Obviously, we could not euthanize him, for legal, cultural and personal reasons. Instead of becoming angry or hopeless, we must work harder for solutions. There is hope for the remaining population of 25,000 polar bears. It’s up to all of us to change our habits if we want to see results. Click the link in my bio to learn more about these solutions and how they will work towards drawdown, where the warming of the planet finally stops, and reverses.

Una publicación compartida de Paul Nicklen (@paulnicklen) el


Describió que el oso no estaba herido, pero no sabía si estaba enfermo o no.

Sin embargo, el problema del cambio climático es real y puede afectar a las especies polares, por lo que Nicklen nos recordó que todavía hay esperanza de cuidar los 25 mil osos polares que quedan en el mundo, “depende de nosotros cambiar nuestros hábitos si queremos ver resultados”.

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