La oposición y algunas organizaciones de la sociedad civil consideran que la norma es contraria a la libertad de prensa.

Como si fueran vendedores de fierro viejo, el colectivo Medios Libres organizó una protesta con la consigna “se compran portadas, columnas, líneas editoriales, medios de comunicación o algún precandidato que tenga”  a las afueras de la Cámara de Diputados en contra de la aprobación de la Ley de Comunicación Social y Propaganda Gubernamental que busca regular la publicidad oficial.

Con 205 votos a favor –de PRI, PVEM y Panal-, 168 en contra, cero abstenciones y la ausencia de 127 diputados se aprobaron los cambios al artículo 134 de la Constitución que al inicio explica que los recursos económicos de la Federación “se administrarán con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados”. El dictamen, atendió a un mandato del año pasado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de crear una ley reglamentaria para garantizar que se cumplan los criterios establecidos en el artículo 134.

Sin embargo, esta aprobación ha sido renombrada por la oposición -PRD, PAN y Morena-  y organizaciones de la sociedad civil como #LeyChayote, por considerar que la norma es contraria a la libertad de prensa y además, porque no regulará la compra de publicidad por parte del Gobierno y mantendrá “los mismos vicios tradicionales del uso del presupuesto público para el control de los medios de comunicación”, como mención Julio Hernández en La Jornada.

Virgilio Caballero, de Morena, expresó que la Ley no terminará con la censura a la que los medios de comunicación son sometidos:

"Es necesario señalar una vez más que en México, además de atentados a medios de comunicación, agresiones, amenazas y asesinatos a periodistas, el Estado ha encontrado formas más sofisticadas para la censura y por décadas la asignación arbitraria y discrecional de la publicidad oficial”, dijo.

Por otro lado, el diputado Samuel Rodríguez Torres, del PVEM, dijo que “fortalecerá la cultura de la transparencia y gobierno abierto para que la publicidad no sea utilizada para promoción personalizada".

El artículo 134, detalla que de ninguna manera “esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”. Sin embargo, se ha demostrado todo lo contrario. En diciembre del año pasado, en The New York Times se describe en un reportaje cómo el gobierno de México controla los medios de comunicación mediante la publicidad y a través de enormes gastos presupuestales.

En cinco años, según datos del gobierno recopilados por Fundar, el gobierno de Enrique Peña Nieto gastó casi dos mil millones de dólares de la federación en publicidad. “Lea un periódico, sintonice una estación de radio o encienda la televisión en México y recibirá una avalancha de publicidad oficial”, se lee en el reportaje.

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